CONFLICTO Y ESTRES
Definición de conflicto.
Un conflicto es una manifestación de intereses opuestos, en forma
de disputa. Tiene muchos sinónimos: pelea, discrepancia, desavenencia,
separación, todos con una valoración negativa a priori. Vale la pena detenerse
en que el conflicto es una construcción social diferente a la violencia, que
puede involucrarla, así como puede no hacerlo.
Los conflictos son situaciones en las que dos o más personas
tienen intereses contrapuestos que no pueden desarrollarse al mismo tiempo, es decir que de concretarse uno,
el otro quedaría anulado.
Proceso para resolver
conflicto.
El conflicto
es una parte natural de los negocios y la vida. El dar y recibir natural entre
las personas es una manera saludable de crear una insatisfacción constructiva y
descubrir nuevos enfoques para los retos. Los problemas surgen en la
manera en que se enfrentan estos conflictos. Algunas personas tienden a
ser demasiado directas. Otras evitan las confrontaciones para evitar lastimar
los sentimientos de otras personas, para proteger sus propios sentimientos o
porque no tienen la confianza en sí mismos, lo cual lleva a conflictos no
resueltos y problemas prolongados.
Paso
1: Tenga una actitud positiva
Su actitud es esencial para
el resultado. Usted tiene una mayor
oportunidad de llegar a un resultado en donde ambas partes ganen si usted ve el
conflicto como una oportunidad para aprender y lograr un resultado de
ganar-ganar.
Paso
2: Reúnase en un lugar neutral
Encuentre un espacio físico
para reunirse que sea agradable, cómodo y conveniente para ambas partes.
Póngase de acuerdo sobre cuándo se van a reunir y cuánto tiempo le quieren
dedicar al proceso. Cuando sea posible,
enfrente el conflicto cara a cara.
Paso
3: Defina de manera clara el problema y llegue a un acuerdo sobre el mismo
Llegue a un acuerdo con una
declaración sobre el problema en la que utilice términos simples y de hecho. Si
la situación tiene varias facetas, busque la manera de dividir el problema
grande en partes pequeñas y resuelva cada una a la vez.
Paso
4: Haga su tarea
Tómese tiempo para planear.
No solo debe saber qué está en riesgo para usted, también necesita entender las
inquietudes y motivaciones del otro lado. Tome en cuenta cualquier historia o
situaciones pasadas que puedan afectar la resolución. Conozca lo que debe tener (asuntos no
negociables) y lo que sería bueno tener (asuntos negociables). Determine la
mejor resolución, un acuerdo justo y razonable, y un resultado mínimo
aceptable.
Paso
5: Tome un inventario honesto de sí mismo
Determine su nivel de
confianza en otras personas y el proceso. Esté consciente de los aspectos de su
personalidad que pueden ayudar u obstaculizar el proceso.
Paso
6: Busque intereses comunes
Encuentre y establezca
similitudes, así podrá ponerse del mismo lado. Debido a que el conflicto tiende
a magnificar las diferencias percibidas y minimizar las similitudes, busque
metas, objetivos comunes o hasta quejas que ilustren que están juntos en esto.
Enfóquese en el futuro, hable acerca de lo que se va a hacer y enfrenten juntos
el problema.
Paso
7: Lidie con hechos, no emociones
Enfrente los problemas y no
las personalidades. Evite cualquier
tendencia de atacar a otras personas o emitir un juicio de las ideas y
opiniones. Evite enfocarse en el pasado o culpar a otros. Mantenga una mente racional y enfocada en una
meta. Esto despersonalizará el conflicto, separe los problemas de las personas
involucradas y evite estar a la defensiva.
Paso
8: Sea honesto
No juegue. Sea honesto y claro acerca de lo que es importante
para usted. También es esencial ser claro y comunicar por qué son importantes
las metas, asuntos y objetivos.
Paso
9: Presente alternativas y proporcione argumentos
Cree opciones y alternativas
que demuestren que está dispuesto a llegar a un acuerdo. Considere ceder en
algunas áreas que tengan un alto valor para otros, pero que no son tan
importantes para usted. Emita opiniones en términos de los intereses de las
otras personas y proporcione argumentos de su punto de vista.
Paso
10: Sea un comunicador experto
Nada muestra más
determinación para encontrar una resolución al conflicto que sea satisfactoria
para ambas partes que la aplicación excelente de las habilidades de
comunicación. Pregunte, escuche, parafrasee lo que escuchó para confirmar que
haya comprendido e interésese de manera genuina en las inquietudes de cada
persona. Enfóquese en las formas en que pueda avanzar hacia una resolución o
acuerdo.
Paso
11: Termine con un buen sabor de boca
Haga una propuesta
ganar-ganar y confirme que todos los involucrados sientan que están
ganando. Llegue a un acuerdo y
establezca los pasos de acción, quién es el responsable de cada paso, cómo se
medirá el éxito, y cómo y cuándo se evaluará la resolución. Si hay un punto
muerto sobre asuntos no críticos, acuerde en discrepar.
Paso
12: Disfrute el proceso
Aprecie los beneficios de
escuchar la perspectiva de otras personas. La gente ha informado que después de
haber resuelto el conflicto y llegado a un acuerdo, la relación se hizo más
fuerte. Reflexione y aprenda de cada experiencia. Determine los criterios para
evaluar el proceso y solución.
Definición de estrés.
El estrés es la respuesta
que da nuestro cuerpo ante diversas situaciones que provocan tensión suficiente
como para considerarlas una amenaza. Dichas situaciones pueden ser de diversa
índole, siendo diferentes los detonantes del estrés en cada persona. Mientras
que a alguien un conflicto familiar, como puede ser el divorcio, puede ser
causante de estrés, en otra persona lo son, por ejemplo, los exámenes
universitarios.
Hay diferentes tipos de
nivel de estrés.
Agudo:
De
corto plazo. Se da luego de tensiones pertenecientes al pasado reciente y al
futuro cercano, esto quiere decir que resulta excitante para la persona, pero
abusar de él puede ser peligroso por el desgaste que produce.
Agudo
episódico: Se trata del estrés agudo explicado anteriormente, pero
que se suscita de forma reiterativa en la vida de la persona.
Crónico: Es
el más desgastante de los tres, puesto que logra afectar la vida desde todo
tipo de aristas, ya que los síntomas se expanden a todas las áreas. Las
personas que lo padecen no visualizan soluciones posibles a sus problemas, ya
que es toda su forma de vida la que provoca el estrés crónico.
Ejemplo
de un estrés que tuve durante mi primer semestre de universidad.
Un momento de estrés que
tuve en este primer semestre fue en el cierre
de la 5ta unidad de cálculo ya que los temas que vimos algunos eran muy raros y
nos los comprendía muy bien, por eso fue
muy estresante ya que tenía que estudiar para el examen y no sabía los temas
muy bien.
Como
lo resolví el momento de estrés.
Esta experiencia de estrés no
la resolví como tal ya que estuve
estresado hasta que realice el examen, una vez que realice el examen el estrés desapareció
porque ya no tenía el peso del examen encima.
Como
debí de resolver el momento de estrés.
1.
Buscar Apoyo, con maestros, en libros, en internet, etc...,
del tema que no comprendí para repasarlo
y estudiarlo. (en el mismo día que se vio el tema no comprendido).
2.
¡No te pongas nervioso (a)!:
no ponerme nervioso al no haber
comprendido del tema y mantenerme tranquilo para poder comprender más rápido.
3. No te desquites contigo mismo: Esto nos quiere decir
que no nos molestemos con notros mismos por no haber entendido el tema.
4. Trata de resolver el
problema:
5.
Se positivo(a)
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